Este audio relato erótico se basa en hechos reales de un reencuentro de exalumnos en su escuela secundaria. Este audio porno para mujeres y parejas cuenta una sexi aventura lésbica de sexo en público entre dos amigas argentinas.

Leer Más

Qué tan intenso?

17 MINS

Idioma:

Es

Español

English

Leer historiaOcultar historia

“Puedo decir que el tiempo que ha pasado desde que nos graduamos, ha sido generoso con nosotros… De una forma u otra… Bueno, excepto quizás por ese muchacho que perdió su trago! Eso es todo de mi parte. Gracias por venir y ahora... llevemos este reencuentro de exalumnos al próximo nivel. ¡Que empiece la fiesta!”

Fiesta después del anochecer. Llena de gente. Todos apretujados para festejar. Una pesada mezcla de alcohol y perfume llena el aire. De hecho es tu olor lo que huelo. El delicado aroma floral alrededor de la habitación. Me tienta. Me llama. Exactamente como cuando estábamos en la secundaria, Solo hasta entonces no me había dado cuenta qué significó mi atracción por vos. Es difícil de creer que solíamos ser amigas del colegio. Jóvenes e ingenuas. Nerviosas para actuar. Ahora reunidas una vez más como adultas. Todas esas emociones están aún burbujeando en la superficie. Aún puedo imaginarte de pie allí, Tu falda apenas cubriendo tu culo. La forma en que mirabas hacia mí y sonreías. Había una necesidad en tus ojos, Una necesidad que veo ahora cuando te miro… a través de la habitación. Ya no estás usando más el uniforme. La chica del colegio parece haberse ido. Pero lo que estás vistiendo ahora parece incluso más interesante. Se adhiere a cada curva, atrayéndome. Cada meneo de tu culo. Cada balanceo de tus caderas. Me intoxicas más que antes… Y lo sabes.

Cuando me muevo hacia vos, una sonrisa vacila en tu rostro. ¿Es esto lo que siempre has querido? Sabes que estoy viniendo por vos. Para por fin decir todo lo que no dije antes. La habitación está pesada. Rostros que reconozco y aquellos a los que no sonrío y me inclino para saludarlos. Pero entonces estoy frente a vos. Nuestros ojos se encuentran. Tensión suficiente para sofocar. El corazón martillando en mi pecho... mientras veo lo maravillosa que te ves. Puedo ver la forma en que me sonreís. Abriendo mi boca para hablar, Vos movés tu cabeza y direccionas tus oídos. Está más ruidoso aquí que antes.

Yo me inclino hacia vos, Mi boca se mueve hacia tu lóbulo. Tu perfume llena mis fosas nasales. La forma en que tu respiración se entrecorta mientras me acerco es el sonido más sexy. Casi no quiero hablar y romper el hechizo.

“Hey. Cuanto tiempo sin verte.”

“Luces increíble.”

Mi respiración hace cosquillas en tu piel.

“Gracias por notarlo.”

Esos increíbles labios tuyos se curvan en los bordes cuando te giras para mirarme. Esto es lo más cerca que hemos estado en años. La distancia entre nosotras es tan pequeña, Casi puedo saborear tus labios en los míos. Los separas. Lentamente. Burlándote de mí. Abres tu boca para responder. Pero antes de que puedas hacerlo, pongo un dedo en tus labios. El contacto es electrificante y breve. Siento un calor extendiéndose por todo mi cuerpo. Vagamente, te sonrío mientras envuelvo mi mano alrededor de la tuya. Tu suave piel está tan caliente como la mía. Las dos estamos ardiendo la una por la otra. He esperado tanto por vos. Me niego a esperar más.

Gentilmente, te empujo, a través de la multitud, hacia el pasillo. Vos hacés pasos rápidos detrás de mí. Mi ritmo, rápido y urgente. Detrás de mí te puedo escuchar jadeando ligeramente. Quería esperar por un lugar más privado, lejos de miradas indiscretas. Pero escuchar tu respiración hace que mi cuerpo te anhele más intensamente que antes. Me doy la vuelta y te apoyo contra la pared. Dejas escapar unas pequeñas risas mientras me sonríes. Hay miles de formas en que he fantaseado este momento en mi cabeza. Pero ahora estás frente a mí. Todo lo que puedo hacer es...

Mi boca se apresura a conocer la tuya. Tus labios rozan contra los míos mientras el calor de nuestra piel se encuentra. Sabes increíble. Te sientes increíble. Mi lengua se desliza entre tu boca abierta y se enreda con la tuya. Sabes a vino rojo Suntuoso y lleno de sabor. Quiero beberte y acogerte. Mi cuerpo presiona más profundamente contra el tuyo. Una de mis piernas se anida entre tus muslos separados, Tu vestido se levanta mientras te curvas alrededor mío. Incluso completamente vestidas encajamos juntas perfectamente. Pero aún no es suficiente. Puedo tener el sabor de tu boca en mi lengua. Pero quiero sentir tu humedad mojando mis dedos, Tus paredes apretando alrededor mío...

Nuestros labios aun conectados, aun buscándose, recorro cada pulgada de vos con mis manos. Cada línea de vos es elegante y suave. Tu cuerpo me da la bienvenida. Me llama. La forma en que el escote de tu vestido juega delicadamente con la curva de tus senos, Tus pezones visiblemente duros por debajo. Serpenteo mis manos hasta tu cintura y hasta tu pecho, masajeando a través de tu ropa.

Los gemidos que escapan de tus labios abruman mis sentidos. Contra las palmas de mis manos, tus pezones se endurecen más. No puedo aguantar más. Tiro de tu vestido, Las tiras se deslizan desde tus hombros y bajan a tus manos. Dejando tu cuerpo al descubierto. La imagen de cómo estás respirando. Como tus pechos salen debajo de la tela y se deslizan en mis manos. Presiono mi cuerpo hacia ti otra vez. Mis labios dejan un camino de besos y de placenteros mordiscos a lo largo de tu cuello y clavícula. Todo el camino hacia tus pechos. Me detengo por un momento. Hay un momento agonizante de anticipación. Luego encierro tu pezón con mi cálida y mojada boca.

Gemís fuerte mientras mi lengua hace un remolino alrededor de tu piel sensible. Puedo sentir que tu espalda se arquea desprendiéndose de la pared mientras tu cuerpo se agacha para encontrar mi boca. Estás intentando venirte sobre mí. Mi boca te ruega que me dejes devorar cada centímetro de vos. Cuando empiezo a chupar tus pezones, Tu cuerpo suavemente se oprime contra mí. Mi mano libre se desliza por tu cuerpo hasta el dobladillo de tu vestido. Los dedos ansiosos manosean mientras subo y enrollo la tela. Mi mano se sumerge en la tela hasta el suave montículo entre tus muslos. El encaje de tu ropa interior bloquea momentáneamente el paso. Pero no me obstaculiza por mucho tiempo. Pongo tus bragas a un lado y deslizo dos de mis dedos por debajo de ellas hacia tus labios. Deslizo mis dedos entre tus labios, Abriéndolos para mí. Puedo olerte. Tu aroma natural. Es más seductor que cualquier cosa que he olido antes.

Rítmicamente golpeo mi dedo de ida y de vuelta contra la entrada de tu sexo. Tu humedad filtrándose con cada movimiento. Te siento solo por un segundo, Y sé que tu hambre coincide con el mío. Estamos voraces. Ahondo más profundo, Mis dedos saborean la cálida humedad de tu vagina. Tus gemidos se vuelven más rápidos ahora. Tus caderas oprimen más profundamente contra mí cuando froto y masajeo. Rotando mi mano hacia abajo Uso mi pulgar para frotar tu clítoris, Cada nervio termina explotando mientras trazo formas contra tu piel. Mis dedos se encorvan para empujar dentro tuyo. Las puntas de ellos te ponen la piel de gallina. Cuando entro en vos, Tus paredes se flexionan a mi alrededor. Tu cuerpo se tensa y se enciende más mientras empujo mis dedos dentro de ti Centímetro a centímetro. Mientras te lleno con ambos dedos, tu vagina se aprieta alrededor mío. Vos jadeás y te retorcés contra mí.

“Te sientes increíble.”

Vos ronroneás y gemís en respuesta. Esos tímidos sonidos pronto se convirtieron en profundos gemidos mientras encorvo mis dedos para acariciarte. Puedo sentirte desmoronarte alrededor mío. Cada suave movimiento. Cada giro y giro de mis dedos. Te deshacen más. Tus piernas se doblan y tuercen. Esos sensuales movimientos de caderas mientras te frotas contra la palma de mi mano. Dando golpecitos de mi lengua contra tus pezones una vez más. Vos gemís una frase entrecortada e inaudible.

“Tan bien. Me haces sentir tan bien.”

Cuando miro hacia arriba y observo tus enrojecidas mejillas, ojos nublados y tu pelo despeinado, No puedo evitar sonreir. Sos una obra maestra. Caótica y libre. Levantándome, mantengo mi mano presionada contra vos y mis dedos firmemente dentro de tus paredes sedosas. Nuestras bocas chocan más febrilmente que antes. Tus ojos se clavan en los míos.

“Te he deseado por tanto tiempo.”

Y antes que pueda terminar, tu boca toma la mía una vez más. Tu jadeo acentuado me dice que sentís lo mismo. Enrollo y encorvo mis dedos más rápido. Mi nariz presiona contra la tuya. Nuestros cuerpos juntos pegados. Tus piernas temblando. Ambas rígidas, y anhelando que te vengas. Mis suaves golpes se hacen más profundos, Abriéndote aún más. Permitiéndome explorar cada parte de vos. Para sentir la humedad de tu ropa en mi palma. Para sentir tu tambaleo en el borde de la euforia. Te siento agitarte, Tu cuerpo entero está temblando contra mí. Es la mirada de tus ojos que me quita la respiración. La forma en que tus ojos se ponen blancos y ruedan con cada ola de éxtasis. Cómo revolotean tus pestañas. Y tus pupilas dilatándose mientras diriges tu clímax.

La quietud que nos rodea a ambas es pesada pero satisfactoria. Hay un calor que habla de lujuria y deseo, pero de afecto también. Finalmente abres tus ojos y miras dentro de mí. Tus mejillas aún enrojecidas, Tu visión nadando, Pero tenés una mirada de pura alegría. Ambas reímos intensamente. Apoyo y planto un suave beso en tus labios.

“Valió la pena esperar.”

Las dos ahora reímos como niñas de escuela mientras intentamos recuperar nuestra calma. En una distancia cercana una puerta se abre. La música inunda. Una y otra vez me miras y sonreís. El sonrojo de tus mejillas, Tan hermosamente rosas. Tus ojos parpadean con travesura y alivio.