
En este audio porno, ves como tu novio y tu mejor amigo se pierden el uno en el otro, y no puedes esperar a unirte a la diversión. La química entre tu, tu novio y su amigo hierve en este trío hecho realidad en este relato de placer.
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“¡Síííííííí... He ganado otra vez!”
“¡Eh, venga ya! ¡Es la tercera vez seguida!”
“Has hecho trampa, ¿verdad? No sé cómo, pero definitivamente has hecho trampa. ”
“Qué malos perdedores sois. Los dos. Admitidlo: las mujeres somos naturalmente mejores en el póker. ”
“Creo que hasta una de tus plantas puede jugar al póker mejor que yo.”
“Parece que es hora de abrir otra botella de vino.”
La noche de juegos se ha convertido en mi noche favorita de la semana. Puedo pasar tiempo con mi amigo Silvio y mi novio Leo, beber todo el vino tinto que quiera y disfrutar de una competición sana. También ayuda el hecho de ser la mejor jugadora de póker de los tres.
Desde que me mudé a su bloque de apartamentos, mi relación con Silvio se ha hecho mucho más fuerte. Antes sólo éramos conocidos del trabajo, pero ahora nos juntamos al menos una vez a la semana. Me encanta que él y Leo se lleven muy bien también.
Realmente no puedo creer que Leo y yo vivamos juntos ahora. Sólo han pasado un par de meses desde que nos mudamos juntos, pero ya nos estamos convirtiendo en una de esas parejas: de las que organizan noches de juegos en nuestro apartamento. Ya hablamos de tener una mascota. Nunca me imaginé con una vida tan doméstica, para ser sincera. O sea, Leo y yo nos conocimos en una fiesta para bisexuales, que en realidad no era el lugar al que vas para conocer parejas estables. Pero no sé... con el tiempo, nos dimos cuenta de que somos muy compatibles y decidimos intentarlo. Hasta ahora ha sido genial... y me encanta que ambos seamos tan aventureros... en la vida y en el sexo.
“¿Más vino?”
“¡Vale! ¿Jugamos otra ronda? ”
“Sólo si esta vez jugamos al strip-poker. Quiero ver el nuevo tatuaje que Silvio se hizo en el muslo. ”
“Me voy de la habitación dos segundos y ya está mi novio coqueteando con mi mejor amigo. ”
“Eh, que él coqueteó conmigo primero, técnicamente. Hace como tres años. ”
“Me sorprende que te acuerdes de eso. ¿No estábamos los dos totalmente borrachos de absenta? Y estábamos, creo que ¿bañándonos desnudos en la piscina del vecino o algo así? ”
“Buenos tiempos... ”
Me siento cerca de Leo mientras bebo un largo sorbo de vino. La casa va a ser un desastre mañana, pero... Ya me preocuparé de eso más tarde. Me aprieta la cintura mientras me acerca a él. El calor de su aliento me hace cosquillas en la nuca. Se me pone la piel de gallina cuando me toca. Me muero de ganas de jugar a nuestro propio juego picante cuando Silvio se vaya... Me inclino más hacia él, rozándolo, disfrutando del momento.
“Por supuesto que nunca habría coqueteado con Leo si hubiera sabido que vosotros dos estabais destinados a ser la pareja más sexy del momento.”
Siento que mis mejillas arden de... ¿vergüenza No. No es eso... Es más bien... satisfacción. Supongo que me encanta saber que Silvio me encuentra atractiva. También me gusta mucho que él encuentre atractivo a Leo... Mentiría si dijera que no he fantaseado con los dos juntos...
“Bueno, mira quién habla.”
De repente, hay un tipo diferente de tensión en el aire. Algo que no había sentido desde mis días de fiestas de “juegos”. Puedes sentir cuando la energía en una habitación cambia. Cuando se carga de deseo y lujuria. A Leo y a mí siempre nos han gustado los tríos y el sexo en grupo, pero últimamente nos hemos centrado en el otro y en nuestra relación desde que nos mudamos juntos.
Me pregunto... ¿estaría Silvio interesado en jugar con nosotros? Ya he tenido alguna que otra aventura sexual con Leo. Y estoy segura de que me sentiría segura y cómoda teniendo intimidad con Silvio. Tal vez sea el vino, pero hay algo en la forma en que Silvio nos está mirando... es como si estuviera insinuando algo más...
Giro ligeramente la cabeza y me encuentro con los labios de Leo en un beso lento y suave. Cuelo mi lengua entre sus dientes y masajeo su labio inferior. <suave gemido Cuando me separo, miro a Silvio. Nos observa con una especie de hambre en los ojos... Vuelvo a besar a Leo, esta vez girando mi cuerpo hacia el suyo y rodeando su nuca con mis brazos. Acerco nuestros cuerpos...
“Creo que él quiere jugar a un juego diferente con nosotros…”
Leo rompe nuestro beso para mirar a Silvio a su lado. La mirada de lujuria que intercambian provoca un cálido remolino de deseo dentro de mí. La idea de verlos juntos es tan excitante. Siempre me mojo al ver a Leo siendo complacido. Tiene los putos gemidos más sexys que he oído jamás. Silvio se acerca y toma la mandíbula de Leo con sus manos. Se acercan lentamente hasta que sus labios se encuentran en un beso apasionado.
Se mordisquean los labios y comienzan a explorar suavemente sus cuerpos. Está claro que ya hemos pasado el punto de no retorno. Ya puedo ver el contorno de la dura polla de Leo en sus vaqueros... Estiro la mano y la pongo encima, apretándola y frotándola suavemente.
Sigo frotándola a través de la tela de los vaqueros. Entonces, me inclino hacia delante y me uno a su beso. Mi lengua lame los lados de sus labios mientras sus bocas se envuelven mutuamente.
Los besos de tres pueden ser un poco torpes... Pero aun así, hay algo muy erótico en el caos de tres bocas cálidas y húmedas unidas al mismo tiempo. Primero me centro en Leo, acercando su barbilla hacia mí con un suave tirón. Luego, encuentro una nueva boca empujando contra la mía. El beso de Silvio es diferente al de Leo, pero igual de suave y explorador. No se me ocurre nadie mejor con quien hacer esto. Me siento tan cómoda con los dos. La mano de Silvio se desliza alrededor de mi cintura. Sus dedos se deslizan lentamente por mi muslo expuesto, jugando con el dobladillo de mi vestido.
Leo se separa del beso y arrastra sus labios por mi mandíbula... mi cuello... Ohhh, Dios, eso me gusta. La mano libre de Silvio se desliza por el interior del muslo de Leo, y siento que mi coño se contrae de anticipación.
Oh, Dios... me estoy mojando. Siento que la humedad empieza a acumularse en mis bragas... Me inclino hacia atrás sobre mis codos y disfruto de una buena vista de los dos.
Paso el dedo índice por la parte delantera de mis bragas. Incluso el contacto más leve me desespera...
“Cari… deja que nosotros nos encarguemos de eso.”
Leo se acerca gateando hacia mí y se quita la camisa por encima de la cabeza mientras se tumba de lado. Me giro hacia él y nuestros cuerpos entran en contacto. A mis pies, Silvio me frota suavemente los dos muslos y me sube el vestido lentamente. Se me cierran los ojos cuando los labios de Silvio besan la curva de mi cadera. Ohhh, Dios, es un punto tan sensible para mí.
Me pierdo en la sensación que me provocan las manos de Leo al tirar de los tirantes de mi vestido. Lo baja hasta mis caderas y Silvio lo desliza hasta mis tobillos. No llevo sujetador y la repentina ráfaga de aire frío hace que mis pezones se endurezcan casi al instante.
Siento una pequeña descarga eléctrica cuando Leo pellizca ambos entre sus dedos. Todo esto mientras la cálida lengua de Silvio se arrastra por el encaje de mi ropa interior. Ohhh, mierda, Oh, Dios mío, esto es, genial..., tener sus manos y sus labios sobre mí a la vez...
“¿Podemos follar contigo los dos?”
“Oh, sí... ¿Leo? ¿Estás... estás cómodo con eso? ”
“Por supuesto.”
Los dientes de Silvio me mordisquean suavemente el interior del muslo y yo enredo su pelo entre mis dedos.
“Voy a hacer que disfrutes tanto… ”
Me mira con una sonrisa traviesa. Luego, desliza mi ropa interior por mis piernas y la tira al suelo. La emoción de estar desnuda en una situación tan improbable hace que mi corazón se acelere. Su aliento caliente me hace cosquillas en la vulva, y eso, combinado con las manos de Leo en mis pechos, hace que mi mundo dé vueltas.
Cierro los ojos para disfrutar plenamente de las sensaciones... Su lengua es hábil y sabe cómo complacerme. La desliza por mis labios interiores... ...antes de presionarla contra mi clítoris.
“Esto te encanta… ¿verdad?”
“Si”
Levanto mi mano para encontrar la polla de Leo otra vez. Sigue estando muy dura.
“Quítate los pantalones.”
“Los bóxers, también.”
Agarro su pene y lo frotó contra mi mano. Masajeo la cabeza con el pulgar, acercándola cada vez más a mi cara. Me inclino hacia delante y abro la boca para que me quepa todo el tronco adentro.
Me saco su polla de la boca y vuelvo a masajearla con la mano. Hay una mezcla de gemidos y sensaciones en el ambiente que vienen de todas partes. Chupo la polla de mi novio mientras siento la sedosa lengua de mi amigo subir y bajar por mi coño. Oh Dios... los sonidos de los tres me están volviendo loca.
“Oh, Dios...”
La lengua de Silvio me penetra de repente y mis caderas se mueven hacia delante. Aprieto mi pelvis contra su cara. De verdad... Quiero follar ahora mismo. Levanto suavemente la cabeza de Silvio de entre mis piernas. ¿Me... me podéis follar los dos?
Nos tomamos unos instantes para acomodarnos, con Leo tumbado de espaldas y yo a horcajadas sobre sus caderas. Detrás de mí, Silvio se desnuda.
Sujeto a la base de la polla de Leo y bajo lentamente sobre él.
“Oh, joder… Joder…”
“S-Silvio... fóllame por detrás. Los condones y el lubricante... en el cajón... ”
“Ohhh, joder, date prisa, por favor…”
Me muevo ligeramente hacia arriba y hacia abajo sobre la polla de Leo... chocando contra él... Los necesito a los dos dentro de mí... tanto... ahora mismo... Silvio se desliza suavemente por detrás de mí y siento su pene frotando arriba y abajo entre mis nalgas, separándolas. Su punta empuja contra mi ano... el frío del lubricante y la excitación dan un gustazo... y lentamente... centímetro a centímetro... empuja... dentro de mí.
Comenzamos un ritmo sincronizado, yo follándome a Leo, con su polla enterrada profundamente dentro de mi coño mojado. Y Silvio, con su polla separando mi culo mientras empuja dentro y fuera.
¡Ohhh... ohh Dios mío! ¡Mierda, me están llenando! Me encanta... Cómo me abren... Cada vez más rápido... y más rápido... ¡Oh! ¡Sí!
El deseo chorrea fuera de mí, bajando por el interior de mis muslos... Siento una ola de placer que me invade... A punto de estallar... A punto de liberarse... Me siento tan jodidamente bien, tan sucia al ser penetrada por mi amigo mientras la polla de Leo está en lo más profundo de mi coño... Me balanceo más y más rápido sobre la polla de Leo mientras Silvio me empuja con más fuerza desde atrás...
“Dios, me voy a correr. Oh... Sí... Oh, Dios mío... ¡Voy a correrme! ¡Voy a llegar! ”
Nuestros cuerpos se descargan uno tras otro... Tres orgasmos en rápida sucesión... Oh, Dios mío...
“Jo-der.”
“Wow. ”
“La mejor noche de juegos de todos los tiempos. ”
Silvio se apoya en mi espalda y su aliento cálido choca contra mi hombro. Debajo de mí, Leo tiene los ojos cerrados y su pecho sube y baja. Silvio se separa de mí y se tira al suelo. Me bajo lentamente de Leo para sentarme entre él y Silvio mientras todos miramos al techo. La cálida mano de Silvio se extiende por mi costado, masajeándome con suaves apretones. Se inclina sobre mí para encontrarse con Leo y darle un suave beso antes de volver a tumbarse a mi lado.
“Entonces... ¿a la misma hora la semana que viene?”