En este audio relato sexual exploras tener sexo al aire libre en una carpa. Debes estar callada y hacerlo rápido antes de que regresen tus amigos. Tu pareja pone su mano sobre tu boca para silenciar tus gemidos de placer. Para una mejor experiencia escuchando el relato, recomendamos el uso de audífonos.

Leer Más

Qué tan intenso?

10 MINS

Idioma:

Es

Español

English

Leer historiaOcultar historia

Esto es exactamente lo que queríamos. Una rápida escapada de la locura de la ciudad. Un tiempo de vacaciones con los amigos. Un viaje de campamento sonaba como algo nuevo y emocionante para hacer juntos. No acampo desde que era muy joven, y vos nunca lo hiciste. Estamos casi 5 kilómetros dentro del parque nacional. Completamente aislados. Rodeados por todos los lados por las altísimas montañas y los profundos valles. Estando con cuatro de nuestros mejores amigos, solo hemos tenido momentos llenos de risas y buenas vibras hasta ahora.

“No, no. Tenés que armarla al revés.”

Todos echamos una mano para armar nuestra carpa gigante. Después de media hora de trabajo, damos un paso atrás y admiramos nuestro logro. Vos me agarras la mano y te reís mientras seguía observando fijamente la carpa, donde todos los seis estaremos durmiendo juntos esta noche. Sin privacidad. Sin tiempo para nosotros dos. Eso puede ser un poco difícil para vos y para mí. Tus amigos deciden que van a ir a recoger leña para la fogata.

“Quédense acá y vigilen el campamento”, nos dice uno de ellos.

Le decimos que está bien y nos sentamos en los colchones inflados de aire dentro de la carpa. Nos cae muy bien poder sentarnos y relajarnos por un rato. El ambiente es húmedo por lo que hace un poco de calor dentro de la tienda. Pero afuera la brisa está fresca y refrescante. Abro la boca para decir algo pero tus dedos se mueven rápidamente para presionar sobre mis labios. ¿Qué estás haciendo?

Nuestras miradas se encuentran y veo que tus ojos están llenos de hambre y deseo. Reconozco esa mirada. Estás desesperadamente, inaguantablemente excitada. Debes haber estado así desde que veníamos en el auto.

“Los otros podrían llegar en cualquier momento.”

“Debemos ser muy rápidos, entonces”, te susurro en respuesta.

De pronto, comenzamos a movernos frenéticamente, muy apresurados. No tenemos idea de cuando regresarán nuestros amigos. Así que tenemos que hacer esto rápido y silencioso. Te recostás en el colchón y te estirás para desabotonar mis jeans. Yo tiro tus pantalones hacia abajo desde tus caderas y los termino de sacar de tus piernas. Mi verga se endurece más con cada segundo que pasa. Tu deseo es contagioso. Y amo cuando estás desesperada por que te coja. Abris tus muslos de par en par. Perfectamente lista para mi. Paso mi mano por mi verga un par de veces. Está gruesa y tiene demasiadas ganas de estar dentro tuyo.

Nuestros amigos deben estar cerca. Te admiro acostada debajo de mí. No hay manera de que paremos ahora. Estamos demasiado excitados para eso. Guío la cabeza de mi verga hacia tu vagina. Hmmm, ya estás tan mojada y tan caliente. Me sumerjo en tu interior.

“Tenés que estar callada”, te recuerdo, mientras empujo mis caderas hacia delante y hacia atrás, llenándote toda con mi verga con movimientos fuertes y lujuriosos.

Vos gemís desesperadamente dentro de mi mano. Tus gemidos de placer no están completamente silenciados. Pero es suficiente. Te cojo más fuerte. Metiéndome lo más profundo que puedo dentro de vos. Y luego salgo casi por completo.

Estás demasiado mojada y caliente por dentro. Tus paredes interiores se aprietan con fuerza alrededor de mi cada vez que te penetro. Y tus párpados se cierran con fuerza, dejando ver todo el placer que estás sintiendo. Tenemos que hacer esto rápido. Pero quiero disfrutarlo.

“¿Te gusta?”, te murmuro al oído.

Me muerdo el labio inferior y bajo todo mi cuerpo sobre vos. Acerco mis labios al lado de tu oído.

“¿Te gusta que te fuercen a hacer silencio?”

Tengo que admitirlo. Te ves muy sexy de esta manera. Sin poder hablar. Obligada a controlar tus típicos gemidos salvajes de placer. No tenemos mucho tiempo. Nuestros amigos llegarán pronto. ¡Hay que terminar rápido!

Te retuerces debajo de mí. Mirándome con ojos de desesperación. Tu placer se está haciendo inmanejable. Me doy cuenta por cómo empezás a temblar bajo mi piel. La forma en que tus manos se enroscan en puños a cada lado. Cómo estás a punto de gritar dentro de mi mano que silencia tu boca con firmeza.

Con cada movimiento de mi verga nos acercamos cada vez más al clímax. Mi verga está palpitando de deseo cada vez que entro y salgo de tu interior. Estoy cerca. Oh dios, estoy muy cerca. ¿Estás lista, preciosa? ¿Estás lista para que acabe dentro de vos?

Agarras mi camiseta por la espalda y me llevas hacia vos, uniendo nuestros cuerpos con todas tus fuerzas. Tus salvajes gemidos escapan en silencio contra mi mano. Tu cuerpo se libera sin soltar un sonido al momento en que el placer explota dentro de vos. Sientes una descarga que viaja desde tu cuello hasta tus dedos de los pies. Mantengo mi verga firme dentro tuyo.

Sentirte acabar alrededor de mi verga me lleva al límite. Con mi mano todavía cubriendo tu boca, mis caderas se sacuden y tiemblan hasta que…

Hago un par de movimientos más hasta que nuestros cuerpos quedan inertes y libres de tensión. Lentamente separo mi mano de tu boca. Me quedo encima tuyo por lo que parece un buen rato.

“Lo lograste, casi no hiciste ruido”, te digo como un cumplido. “¿Crees que nuestros amigos oyeron algo?”

“No hay manera”, me respondes, con una pícara sonrisa.

Tal vez encontraremos más lugares para nuestra privacidad en este viaje. Tal vez probaremos maneras nuevas de mantenernos en silencio.