En esta guía de masturbación, conocerás mejor como funciona tu vibrador. Jugar con juguetes sexuales es muy divertido y lo es todavía más acompañada de la seductora voz argentina de Niko.

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Qué tan intenso?

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Niko

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Hola, mi nombre es Niko. Hoy voy a guiarte en una meditación erótica centrada en jugar a solas con un vibrador.

Ya sea que los uses con una pareja o en solitario, los vibradores pueden ser una gran herramienta para tomar conciencia de tu cuerpo y de cómo experimentas el placer. Tal vez nunca hayas utilizado ningún tipo de juguete sexual. O tal vez los utilices con regularidad.

Sea cual sea tu nivel de familiaridad con los vibradores, esta sesión guiada te dará el tiempo y el espacio que necesitas para experimentar con tus preferencias personales.

Aunque sepamos cómo darnos placer utilizando nuestras manos o mediante la intimidad con otra persona, los juguetes pueden descubrirnos nuevas sensaciones, emociones y experiencias. Así que, antes de empezar esta sesión, asegúrate de tener preparado tu vibrador favorito y de que esté completamente cargado.

Si no estás familiarizada con el juguete, tómate un poco de tiempo para entender cómo funciona. También puedes tener a mano algún lubricante por si lo necesitas. No dudes en hacer una pausa si necesitas un momento para instalarte y ponerte cómoda. Cuando estés lista, podemos empezar.

Muy bien, para empezar, me gustaría que cerraras los ojos. Vamos a empezar con un pequeño ejercicio de respiración para dejar la mente en blanco.

Inhala profundamente. Y exhala. Bien. Hagamos otra. Inhala profundamente. Y exhala. Perfecto.

Ahora, vamos a empezar tocándonos ligeramente. Siempre es bueno calentarnos antes de introducir un juguete en la sesión. Recorre tu piel con las yemas de los dedos suavemente, desde las rodillas hasta la parte superior de los muslos... Y simplemente desplaza tus dedos de un lado a otro de tu piel...

Presta atención a cómo se siente. Ahora mismo simplemente estás despertando tu cuerpo a la sensación del tacto. Piensa en dónde y cómo te gusta que te toquen.

Si prefieres algo más duro, como estrujar o apretar, no dudes en aumentar la intensidad. Siente cómo tu cuerpo se relaja mientras conectas con este momento. Mientras te concentras en el ahora.

Quiero que pases lentamente un dedo por el contorno de tu mandíbula. Lleva el dedo hasta tus labios y traza su forma. Recuerda seguir respirando. Inhala... Y exhala... Ahora, desliza los dedos por tu cuello... hasta tu pecho. Acaricia tus pezones con los pulgares...

Toca tus pezones con más fuerza. Un pellizco entre el pulgar y el índice, quizás. Recuerda que no hay nada bueno o malo en lo que respecta al placer. Solo escucha a tu cuerpo y haz lo que mejor te parezca. Tómate un momento para fijarte en tu cuerpo y en cómo reacciona a tus caricias. ¿Se está calentando? ¿Se ha intensificado tu respiración?

Puede que descubras que disfrutas más de las caricias en ciertos lugares que en otros. Tómate el tiempo necesario para notar estas cosas a medida que surgen. Siéntete libre de hacer una pausa aquí si quieres tomarte más tiempo para despertar los sentidos de tu cuerpo. Si estás lista para seguir adelante, agarra tu vibrador y enciéndelo.

Si tu juguete solo tiene un nivel de intensidad, no pasa nada. Pero si tu juguete tiene varias intensidades, vamos a empezar por la más baja. Mantén tus dedos sobre la punta del vibrador y siente el movimiento. Es posible que tu vibrador tenga la opción de activar diferentes patrones. Tómate unos instantes para encontrar el que te haga sentir mejor.

Ahora, coloca la punta del vibrador contra tus labios vaginales. No te lo introduzcas todavía. Solo muéstrale a tu mitad inferior las ondas de vibración. ¿Cómo se siente? Observa la diferencia de sensaciones en comparación con tus dedos. Y deja que tu cuerpo responda.

Lentamente, guía el vibrador entre tus labios exteriores. Traza las líneas y curvas interiores de tu vulva. Desliza la punta del vibrador hacia tu clítoris... y deja que se quede ahí. Desliza la punta hacia abajo y separa tus labios internos.

Muy bien. Nota lo que sientes. Nota los cambios en tu cuerpo. Si quieres, ahora puedes aumentar el patrón y la fuerza de las vibraciones. Juega con los ajustes hasta que encuentres un ritmo que te haga sentir bien.

Lleva el vibrador hasta tu clítoris. Y rodea esa zona sensible... una vez... dos veces... y otra vez. Experimenta con la presión de tu contacto aquí. Tal vez quieras que sea suave... O tal vez te apetece un contacto más firme... Respira profundamente otra vez... y exhala.

Usa el vibrador para extender la humedad hasta tu clítoris. Mantenlo ahí durante uno... dos... tres... Ahora guíalo de nuevo hacia tus labios inferiores. ¿Cómo se siente? Intenta escuchar a tu cuerpo y lo que puede estar diciéndote. ¿Quieres más presión, más velocidad? ¿O quizás quieres cambiar de posición?

Mientras el vibrador estimula tus labios, dedica atención a otra parte de tu cuerpo con tus manos. Pueden ser tus pechos, tu cuello o tus muslos. Sea donde sea, acaricia la zona con tus dedos. Experimenta con diferentes presiones y diferentes tipos de caricias. Este es el momento de descubrir lo que te hace sentir bien.

Volvamos a acercar el vibrador a tu clítoris. Prueba a realizar toques pulsantes, rompiendo el contacto cada cierto tiempo para provocarte.

¿Cómo responde tu cuerpo? ¿Te gusta el placer intermitente? O quizás prefieras una estimulación más larga e ininterrumpida. Ahora estás trabajando para entender los deseos de tu cuerpo. Para experimentar con diferentes tipos de contacto.

Ahora, te voy a dar un tiempo a solas para que juegues con el vibrador. Aprovecha este tiempo para probar cosas nuevas, para continuar con el aumento de tu placer. Siéntete libre de llegar al clímax si quieres, o simplemente disfruta de tu juguete. Recuerda que no hay ningún objetivo en esta sesión. No hay una forma correcta o incorrecta de hacerlo. Simplemente déjate llevar por el placer.

“Prueba a ajustar la intensidad o cambiar el patrón.”

“Relájate siguiendo las sensaciones físicas que estás sintiendo...”

“Puedes probar algo nuevo...”

“Date las gracias por dedicarle tiempo y espacio a tu placer.”

Deja que la cálida sensación de placer te relaje por completo. No importa si has llegado al clímax o no. Tómate unos momentos para respirar y sigue tocándote si quieres. Inhala... Y exhala. Una vez más... Inhala... Y exhala.

Muy bien. Siéntete libre de seguir jugando con el vibrador o de tomar un descanso. Decidas lo que decidas, espero que hayas disfrutado de esta sesión y hayas aprendido un poco más sobre tu cuerpo y tus deseos.

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